No todo el mundo pierde peso con Ozempic o Wegovy, y los científicos finalmente están descubriendo por qué. Estos medicamentos actúan imitando el GLP-1, una hormona que reduce el apetito y ayuda a regular el azúcar en sangre. Sin embargo, cada persona responde de forma muy diferente debido a la genética, la biología intestinal, el metabolismo y la química cerebral.

Los investigadores han descubierto que:

  • Algunas personas presentan variaciones genéticas que reducen la eficacia de la señalización del GLP-1.

  • Las diferencias en el microbioma intestinal pueden influir en la intensidad con la que los fármacos suprimen el apetito.

  • Las personas con obesidad crónica pueden tener vías de recompensa cerebral más difíciles de modificar.

  • El estilo de vida (sueño, estrés, dieta) puede afectar la eficacia de la medicación.

La conclusión principal: Si alguien no pierde peso con un fármaco GLP-1, no se trata de un fracaso personal, sino de un problema biológico. Los tratamientos futuros podrían ser más personalizados, dirigidos a múltiples hormonas o vías metabólicas para ayudar a que más personas respondan. Scientific American. (2025).

Por qué Ozempic y Wegovy no provocan pérdida de peso en todos.